Sí. Si no ha adoptado todas las medidas de prevención exigibles, el empresario puede enfrentar recargos de prestaciones, multas, responsabilidad civil e incluso penal. El deber de protección es incondicionado, incluso si hay imprudencias no temerarias por parte del trabajador.
ETT
UN CURSO DE FORMACIÓN PRL PARA CADA PUESTO DE TRABAJOQué ofrecemos ¿Necesitas formar a muchos trabajadores diversos cada mes? Bienvenido a la forma...



