Se deben evaluar riesgos biológicos (virus, bacterias, hongos), químicos (reactivos, disolventes), cancerígenos y mutágenos, así como riesgos ergonómicos, físicos y psicosociales, especialmente en turnos rotativos o nocturnos.
Calor y trabajo: qué exige la normativa a empresas y trabajadores
¿A partir de qué temperatura hay que dejar de trabajar? La normativa española no establece una cifra única ni una respuesta automática. La decisión depende de las...





