La piel de frutas y verduras como manzanas, zanahorias y pepinos es rica en fibra, antioxidantes y vitaminas. En restauración, aprovecharlas no solo mejora el perfil nutricional de los platos, sino que reduce el desperdicio y aporta texturas y sabores interesantes, siempre que se laven correctamente.
Fenómenos meteorológicos adversos: cómo debe prepararse la empresa antes de una alerta
Lluvias intensas, inundaciones, tormentas, viento, niebla, frío, nieve o episodios de baja visibilidad pueden cambiar en poco tiempo las condiciones en las que se...





