La piel de frutas y verduras como manzanas, zanahorias y pepinos es rica en fibra, antioxidantes y vitaminas. En restauración, aprovecharlas no solo mejora el perfil nutricional de los platos, sino que reduce el desperdicio y aporta texturas y sabores interesantes, siempre que se laven correctamente.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





