Recalentar de forma inadecuada puede permitir la supervivencia de bacterias como Salmonella, Listeria o Clostridium perfringens. Esto representa un riesgo grave de intoxicación alimentaria para los comensales, y puede derivar en sanciones, denuncias o cierre del establecimiento si se demuestra una mala práctica higiénico-sanitaria.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





