Puede conllevar sanciones administrativas, recargo de prestaciones, responsabilidad civil o penal en caso de accidente, y debilita la defensa jurídica de la empresa ante cualquier reclamación.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





