Priorizar productos frescos, firmes, con buen aroma, sin daños visibles y de procedencia local. Consultar calendarios de temporada, preguntar al proveedor sobre fecha de recolección y evitar alimentos con signos de conservación prolongada (como ceras, tratamientos de frío excesivo o maduración forzada).
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y su consumo suele percibirse con normalidad. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada laboral,...





