La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario debe garantizar que cada trabajador reciba formación teórica y práctica suficiente en materia preventiva. Esta formación debe adaptarse al puesto de trabajo y actualizarse cuando cambien las condiciones laborales o los riesgos.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





