La entidad organizadora gestiona la formación y los trámites administrativos, mientras que la entidad de formación es la encargada de impartir el curso. En algunos casos una misma organización puede desempeñar ambas funciones si está inscrita o acreditada en los registros correspondientes.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





