Es el proceso de mantener los alimentos refrigerados o congelados entre 0 °C y 4 °C durante todas las etapas de la logística, desde su producción hasta la entrega al cliente. Es clave para evitar la proliferación de bacterias y garantizar la seguridad y calidad del producto.
Qué puede revisar la Inspección de Trabajo ante el calor y otros fenómenos meteorológicos
La Inspección de Trabajo puede comprobar si la empresa ha identificado los riesgos derivados del calor y otros fenómenos meteorológicos adversos, si los ha evaluado...





