La gravedad del incumplimiento, la existencia de daño, el grado de culpa o negligencia, la conducta previa de la empresa, y la conexión causal entre la infracción y el daño.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





