Al menos una vez cada seis meses o según lo indique el fabricante. La calibración garantiza que las mediciones de conservación, cocción y enfriamiento sean precisas y seguras. Un termómetro desajustado puede permitir proliferación de patógenos sin ser detectado.
ETT
UN CURSO DE FORMACIÓN PRL PARA CADA PUESTO DE TRABAJOQué ofrecemos ¿Necesitas formar a muchos trabajadores diversos cada mes? Bienvenido a la forma...



