Los probióticos en alimentos fermentados ayudan a inhibir el crecimiento de bacterias patógenas como Salmonella o E. coli, gracias a la producción de ácido láctico y la reducción del pH. Esto mejora la conservación y seguridad del producto, reduciendo la necesidad de conservantes químicos y favoreciendo un entorno más estable microbiológicamente.
Nuevo Reglamento de Máquinas 2027: los cambios digitales pueden afectar a la seguridad
Una máquina puede cambiar sin que nadie toque un tornillo. Imagina una máquina instalada en la empresa. Funciona correctamente, tiene sus resguardos, sus dispositivos...





