Mantenerlos limpios y afilados, desinfectarlos tras cada uso, no emplearlos con alimentos distintos sin lavarlos, y almacenarlos adecuadamente. Un cuchillo afilado no solo es más eficiente, sino que reduce el riesgo de accidentes laborales y mejora el corte higiénico de los productos.
Radiación UV solar en el trabajo: cómo evaluar un riesgo que aún pasa desapercibido
Cuando se habla de trabajar bajo el sol, la atención suele centrarse en las altas temperaturas y el estrés térmico. Sin embargo, también debe considerarse la exposición...





