En ese caso, la negativa del trabajador podría estar justificada. La empresa debe garantizar que los EPIs sean adecuados, estén en buen estado y cumplan con las normativas vigentes. Cualquier fallo puede comprometer su responsabilidad.
Vuelta al trabajo tras un cáncer de mama: un desafío que las empresas debemos tratar con sensibilidad y apoyo
Cada año, en España, hasta 35.000 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama, de las cuales 5.000 no sobreviven a la enfermedad, según datos del estudio Necesidades...





