El crédito de formación bonificada que no se utiliza durante el año natural se pierde al finalizar el ejercicio, salvo en algunos casos en los que la normativa permite acumular una parte para el año siguiente. Por este motivo, muchas empresas planifican la formación de su plantilla para aprovechar al máximo el crédito disponible antes de que finalice el año.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





