Evita olores persistentes, humo y ambientes cargados que afectan la experiencia del cliente. Un aire limpio y fresco mejora la percepción de higiene, profesionalismo y confianza en el establecimiento, además de ser un requisito cada vez más valorado por las auditorías sanitarias y los consumidores.
Calor y trabajo: qué exige la normativa a empresas y trabajadores
¿A partir de qué temperatura hay que dejar de trabajar? La normativa española no establece una cifra única ni una respuesta automática. La decisión depende de las...





