Evita olores persistentes, humo y ambientes cargados que afectan la experiencia del cliente. Un aire limpio y fresco mejora la percepción de higiene, profesionalismo y confianza en el establecimiento, además de ser un requisito cada vez más valorado por las auditorías sanitarias y los consumidores.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





