Se enseña a leer e interpretar etiquetas (caducidad, consumo preferente, ingredientes, alérgenos), y a almacenar correctamente alimentos según su tipo: crudos, cocidos, refrigerados, congelados o secos. Esto es clave para preservar la calidad y evitar contaminaciones en cocinas profesionales, supermercados y comedores.
Fenómenos meteorológicos adversos: cómo debe prepararse la empresa antes de una alerta
Lluvias intensas, inundaciones, tormentas, viento, niebla, frío, nieve o episodios de baja visibilidad pueden cambiar en poco tiempo las condiciones en las que se...





