Se enseña a leer e interpretar etiquetas (caducidad, consumo preferente, ingredientes, alérgenos), y a almacenar correctamente alimentos según su tipo: crudos, cocidos, refrigerados, congelados o secos. Esto es clave para preservar la calidad y evitar contaminaciones en cocinas profesionales, supermercados y comedores.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





