El tallo de los espárragos, frecuentemente desechado, es comestible y rico en fibra, folato y vitaminas del grupo B. Puede pelarse y utilizarse en cremas, salteados o guarniciones, optimizando al máximo el producto.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





