Asignar un trapo por tarea específica (manos, platos, encimeras), cambiarlos frecuentemente (al menos una vez al día), lavarlos a 60 °C mínimo con detergente, secarlos completamente y almacenarlos en lugares limpios y ventilados, lejos del horno o zonas contaminadas.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





