Mantener higiene estricta, controlar temperatura, tiempo y condiciones ambientales de cada técnica. Es clave evitar contaminaciones cruzadas, usar utensilios limpios, aplicar controles periódicos y conocer las limitaciones microbiológicas de cada método. Una mala práctica puede comprometer la inocuidad del producto final.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





