Limpieza exhaustiva con agua caliente y detergente en utensilios, superficies y manos. Si es posible, usar desinfectantes aptos para cocina. No se deben reutilizar paños, aceites ni utensilios sin haber sido limpiados correctamente. Esto previene la transferencia de alérgenos a otros alimentos.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y su consumo suele percibirse con normalidad. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada laboral,...





