Lavarse las manos frecuentemente, usar ropa de trabajo limpia, evitar el contacto directo con los alimentos sin protección, desinfectar utensilios y superficies, y estar capacitado en buenas prácticas higiénicas. El cumplimiento riguroso de estos protocolos es esencial para prevenir brotes alimentarios.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





