Lavarse las manos frecuentemente, usar ropa de trabajo limpia, evitar el contacto directo con los alimentos sin protección, desinfectar utensilios y superficies, y estar capacitado en buenas prácticas higiénicas. El cumplimiento riguroso de estos protocolos es esencial para prevenir brotes alimentarios.
Radón en viviendas y lugares de trabajo: cuándo medir y cómo actuar
El radón es un gas radiactivo de origen natural. No tiene color, olor ni sabor y puede encontrarse en el aire de los edificios. Todos los edificios contienen radón,...





