Riesgos como el trabajo en plataformas móviles, condiciones meteorológicas adversas, lejanía de centros sanitarios, aislamiento social y uso de maquinaria especializada justifican la necesidad de un marco normativo propio.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





