Puede causar intoxicaciones alimentarias, enfermedades infecciosas como cólera o hepatitis A, y contaminación química. Además, dificulta una limpieza eficaz, aumentando el riesgo de contaminación cruzada y proliferación bacteriana en el entorno de trabajo.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





