Elimina el oxígeno que permite el desarrollo de microorganismos aerobios y ralentiza procesos de oxidación. Así se conservan carnes, pescados, quesos y preparados con mayor seguridad. Es clave para mantener la frescura durante transporte o almacenamiento prolongado en cámaras de frío, sin alterar sabor ni textura.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





