Riesgo de intoxicaciones alimentarias, multas de sanidad, cierre del negocio, pérdida de reputación y posibles denuncias civiles o penales si un cliente resulta afectado por un alimento mal manipulado. Incluso los alimentos de bajo riesgo, como galletas o mermeladas, pueden contaminarse si no se aplican buenas prácticas.
Radón en viviendas y lugares de trabajo: cuándo medir y cómo actuar
El radón es un gas radiactivo de origen natural. No tiene color, olor ni sabor y puede encontrarse en el aire de los edificios. Todos los edificios contienen radón,...





