Son técnicas que permiten alargar la vida útil de los alimentos sin recurrir a aditivos químicos sintéticos. Incluyen refrigeración, congelación, encurtidos, fermentación, deshidratación, envasado al vacío o en atmósferas modificadas, y uso de extractos naturales con propiedades antimicrobianas. Son ideales para cocinas saludables, sostenibles y orientadas a consumidores exigentes.
Fenómenos meteorológicos adversos: cómo debe prepararse la empresa antes de una alerta
Lluvias intensas, inundaciones, tormentas, viento, niebla, frío, nieve o episodios de baja visibilidad pueden cambiar en poco tiempo las condiciones en las que se...





