Son técnicas que permiten alargar la vida útil de los alimentos sin recurrir a aditivos químicos sintéticos. Incluyen refrigeración, congelación, encurtidos, fermentación, deshidratación, envasado al vacío o en atmósferas modificadas, y uso de extractos naturales con propiedades antimicrobianas. Son ideales para cocinas saludables, sostenibles y orientadas a consumidores exigentes.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





