Son técnicas que permiten alargar la vida útil de los alimentos sin recurrir a aditivos químicos sintéticos. Incluyen refrigeración, congelación, encurtidos, fermentación, deshidratación, envasado al vacío o en atmósferas modificadas, y uso de extractos naturales con propiedades antimicrobianas. Son ideales para cocinas saludables, sostenibles y orientadas a consumidores exigentes.
Radón en viviendas y lugares de trabajo: cuándo medir y cómo actuar
El radón es un gas radiactivo de origen natural. No tiene color, olor ni sabor y puede encontrarse en el aire de los edificios. Todos los edificios contienen radón,...





