Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
Fenómenos meteorológicos adversos: cómo debe prepararse la empresa antes de una alerta
Lluvias intensas, inundaciones, tormentas, viento, niebla, frío, nieve o episodios de baja visibilidad pueden cambiar en poco tiempo las condiciones en las que se...





