Sí. La Ley 31/1995 cubre todos los riesgos laborales, incluidos ergonómicos, mecánicos, químicos y organizativos, por lo que la obligación de prevención se mantiene incluso si no hay agentes biológicos identificables.
Exposición al ruido en el trabajo: consecuencias y prevención
¿Alguna vez has terminado una jornada laboral con dolor de cabeza, sensación de cansancio o pitidos en los oídos? En ocasiones, podemos atribuir estas molestias al...





