Sí. La Ley 31/1995 cubre todos los riesgos laborales, incluidos ergonómicos, mecánicos, químicos y organizativos, por lo que la obligación de prevención se mantiene incluso si no hay agentes biológicos identificables.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





