Sí. Si ha estado cerrado y refrigerado, puede consumirse hasta una semana después de la fecha, siempre que no tenga mal olor, moho o textura alterada. Es un buen ejemplo de alimento con margen de seguridad post-fecha.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





