Cada producto debe llevar etiqueta con nombre, fecha de congelación y, si es posible, fecha máxima recomendada de consumo. Esto facilita la rotación, evita el desperdicio y asegura la trazabilidad en auditorías de seguridad alimentaria.
Radiación UV solar en el trabajo: cómo evaluar un riesgo que aún pasa desapercibido
Cuando se habla de trabajar bajo el sol, la atención suele centrarse en las altas temperaturas y el estrés térmico. Sin embargo, también debe considerarse la exposición...





