Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Riesgos en la intervención de voluntarios tras una DANA: Coordinación y seguridad en la fase de recuperación
La reciente DANA en la Comunidad Valenciana ha puesto en evidencia el papel esencial de los voluntarios. Miles de personas se han volcado en ayudar, demostrando que la...





