Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Riesgos laborales en la hostelería: un sector que exige atención en materia de PRL
El verano asoma y con él la temporada alta en la hostelería. Un sector que genera miles de empleos y dinamiza la economía, pero que también esconde riesgos...





