Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
La sostenibilidad, una tarea pendiente para 2024
Clientes, colaboradores e inversores exigen una economía implicada con el medio ambiente y con las personas. Conscientes de esta necesidad, las empresas españolas han...





