Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
La imprudencia laboral y la percepción del riesgo
Según la Estrategia Española de Seguridad y Salud Laboral 2023-2027, un porcentaje muy elevado de los accidentes y enfermedades profesionales se producen por riesgos de...





