Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Reto Halloween: evitar el “ghosting laboral” y los “empleados zombi”
Seguro que has escuchado hablar de ciertos fantasmas que acechan en el ámbito profesional, y de seres que caminan por la oficina como auténticos zombis. Quizás los...





