Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Tecnoestrés: Qué es y cómo gestionarlo
No es casualidad que este año la Semana Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo haya puesto en el punto de mira el impacto de las tecnologías digitales en...





