Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Reto Halloween: evitar el “ghosting laboral” y los “empleados zombi”
Seguro que has escuchado hablar de ciertos fantasmas que acechan en el ámbito profesional, y de seres que caminan por la oficina como auténticos zombis. Quizás los...





