El estrés laboral prolongado puede llevar a trastornos como ansiedad, depresión, agotamiento emocional y problemas físicos, como enfermedades cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos. Además, afecta la productividad y puede aumentar el absentismo y la rotación de personal.
5 herramientas para gestionar la edad en la prevención de riesgos laborales
En 2025, las personas de 55 años o más representaban el 21,7 % de la población ocupada, frente al 15 % de 2015. Es decir, más de uno de cada cinco trabajadores tiene ya...





