Para aprovechar el crédito de formación es recomendable planificar las necesidades formativas de la empresa a lo largo del año y organizar los cursos con antelación. De esta forma, las empresas pueden utilizar su crédito disponible antes de que finalice el ejercicio y asegurarse de que los trabajadores reciben formación útil para su desarrollo profesional y para el cumplimiento de las obligaciones formativas.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





