Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
El exceso de ruido: una amenaza para nuestra salud
El exceso de ruido no solo afecta nuestra audición, también puede alterar nuestro corazón, nuestro cerebro y nuestra calidad de vida. Provoca estrés, trastornos del...





