Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
Riesgos laborales en la hostelería: un sector que exige atención en materia de PRL
El verano asoma y con él la temporada alta en la hostelería. Un sector que genera miles de empleos y dinamiza la economía, pero que también esconde riesgos...





