Aunque legalmente no tiene una caducidad fija, se recomienda renovar la formación cada 3-5 años, o inmediatamente si cambian las condiciones del puesto, los procesos o la normativa aplicable. Algunos sectores lo exigen cada 2 años como política interna.
El tecnoestrés es un problema para las empresas
El tecnoestrés es ya un problema para las empresas. La globalización, los avances tecnológicos y la revolución de Internet han llevado a un aumento vertiginoso de la...





